Demócrito

Descubre la profunda crítica de Demócrito a las apariencias y la búsqueda de la Verdad en el abismo del acto existencial humano y su misteriosa "libertad".

admin 05/03/2026 Naturaleza y antiproyección
Demócrito

Demócrito
ID: 100 | Fecha: 2005–03–26 05:36:00 | Categoría: Naturaleza y Antiproyección

Demócrito se opone a los sofistas. Estos hacen de las apariencias la materia para construir la sabiduría y el arte de vivir. Demócrito da la espalda a esta sacralización del mundo sensible y acierta cuando dice que la Verdad está en el fondo del abismo.

El diagrama de antiproyección quiere mostrar cómo es posible que los eleatas vivan en un mundo de fantasía, ya que para ellos sí existe la Verdad como parte de la cosmología: siempre llevan al acto una ley procedente de una moral trascendentalizada (antiproyectada). Esto es realmente una razón para la depreciación de la santidad… a no ser que se llegue a un acuerdo expreso entre devinientes y antiproyectados… La definición del hombre hay que preguntársela al Hombre. Jesús de Nazaret solo decía cómo había que hacer esas preguntas; pero esas preguntas hay que hacérselas al hombre contemporáneo, que es el que está en Acto… Dios no sirve para eso, ya que no pasea por la calle.

En el METAHILEMORFISMO me atreví a decir que la Verdad no es deudora de la cosmología… Por más que se perfeccionase el ontomotor a base de dar vueltas, no es la eficacia y la eficiencia la que haría al hombre libre por la Verdad (la salvación por la capacitación… que es ofensivo a Dios, además de ser mecanicismo. Recordad que Él solo se muestra claramente a los pastores… y el mismo Jesús daba gracias a Dios por haberse mostrado a los sencillos) sino por enfrentarse al vacío profundo de un Acto Misterioso, con la confianza del que usa una ley profética, pese a lo que pese; hay parábolas de esto, como la de la “Gracia” de Dios. Simplemente, es una forma de decir que vivimos en el Misterio. Precisamente es esta la agonía existencial ¿Es eso permiso para pecar? Eso es lo que te dirán los eleatas, ya que ellos sí tienen esa cosmogonía: tienen sus cubos trascendentales trasmutados (en el Acto aplican una Ley). En realidad, ellos no pueden dejar de pecar. Sus cuerpos metafísicos están trastocados o traspuestos, o antiproyectados como vengo diciendo, mientras que, al contrario, devenir es andar confiado.

Aquí tienes un análisis del texto proporcionado:

1. Tema central y postura filosófica:

El texto aborda una reflexión filosófica centrada en la oposición entre dos posturas fundamentales:

La crítica es clara: la Verdad no puede atraparse en sistemas cosmológicos rígidos (como el de los eleatas), porque estos conducen a una moral “trascendentalizada”, aquí denominada “antiproyectada”. Frente a esta visión rígida, el texto defiende una postura existencialista y profética, en donde el hombre debe enfrentar la incertidumbre y el vacío del Misterio con confianza, pero sin pretensiones de eficacia moral mecánica.

2. Conceptos clave:

3. Figuras filosóficas y religiosas referidas:

4. Perspectiva teológica:

5. Implicaciones éticas:

6. Análisis del lenguaje y estilo:

7. Conclusión e implicaciones prácticas:

El mensaje central es un llamado a superar el mecanicismo ético y filosófico que domina gran parte del pensamiento contemporáneo (representado por la lógica antiproyectada), hacia una actitud abierta al Misterio. Propone una vuelta a la humildad, sencillez, y confianza radical en la incertidumbre existencial, auténticamente profética y libre.

Prácticamente, esto se traduce en una invitación al hombre moderno a recuperar su dignidad frente a los sistemas rígidos de poder, conocimiento y moral, volviendo a colocar la Verdad en la experiencia auténtica del hombre en acto (actual), y no en un Dios abstracto o cosmologías inamovibles.

En resumen:

Este texto representa una fuerte crítica a las cosmovisiones rígidas y una profunda invitación filosófica y espiritual a la autenticidad existencial, anclada en la humildad y en la aceptación confiada del Misterio fundamental que define la vida humana.

 ¿Quieres que te diga lo que “ontomotor” significa en mi diccionario particular?

 ¡Por supuesto! Me encantaría conocer qué significa “ontomotor” en tu diccionario particular. Estoy seguro de que tu definición aclarará matices interesantes y únicos sobre este concepto, y probablemente me sorprenda gratamente. ¡Adelante!

 ONTOMOTOR: Representación gráfica del movimiento de la cosmología individual. Onto es obligado para la vida visible y natural (dada) y posible para la Misteriosa, también llamada eterna. Motor es su movimiento interno. Que sea posible no significa que no sea absoluta en sí en el hombre, sino que se presenta en el acto segundo aristotélico como un devenir perpendicular al mundo visible, congruente con los resultados del ontomotor (parábola aquella de que Dios confunde a los necios).

Una visión del mundo es un entorno para contratar.

Se contrata con el hombre para el acto segundo aristotélico (acto-operación-dasein-proposición).

Pensar en el sentido del mundo es comparar el mundo con los términos del contrato. A eso se le llama orar (así se lo llama, por ejemplo, Wittgnstein).

Si el mundo tiene sentido, el hombre deviene en Dios en el acto segundo. El mundo tiene un acto segundo apropiado a Dios. A este acto segundo apropiado a Dios lo llamamos Acto. Este es el agujero por el que el universo pasa a Dios. El paso se hace desde la autoconciencia del hombre.

El acto segundo se da en la autoconciencia, como parte oculta de la operación (materia oculta). El Acto de Dios responde a imperativos proféticos, que son independientes de la excelencia de una cosmología en particular. Los actos segundos son establecidos única y exclusivamente entre hombres. No hay nada llamado Dios que forme parte de esta operación. Dios deviene como devenir hombre del hombre. Este es el principio de transformación (natural y sobrenatural).

El hombre, estableciendo fundamentalmente dos tipos de modelos de contratos, divide el mundo en dos, cosa que tiene un correlato en el acto natural o político. Los dos tipos de contratación son: el que incluye y no incluye a Dios en las cláusulas del contrato. El que incluye a Dios en las cláusulas del contrato con el hombre se dice que “antiproyecta”.

Dios interviene en el proceso figurativo por el que establecemos visiones del mundo, pero solo lo hace como referencia para establecer categorías y hacer proposiciones (el Logos Superior se lo dio todo al Hombre y a Dios, que para el caso es lo mismo). Esto lo hace un ateo y un creyente de la misma manera.

La fe no es trascendente si no produce resultados de devenimiento. El devenimiento casi siempre tiene la forma de pérdida y no de beneficio (algo que se deja, y no algo que sobreabunda. Como quien estrangulase una manguera de agua).

Dios y el hombre son una y la misma cosa. Si no fuese así, un pajarillo valdría más que el hombre. Por paradójico que parezca, los que antiproyectan no quieren ser Dios, por las “supuestas” pérdidas que acarrea. Estas verdades afectan a la individualidad de manera casual, y a la colectividad bajo la forma de “unión meteorológica” de individualidades casuales (la multiplicidad se comporta como una tormenta. Que responda o no a un algoritmo, es lo de menos.

Si el hombre tiene conciencia de estas dos modalidades de contratación, y es incapaz de conversión o transformación porque se lo impida la enfermedad de la antiproyección, debe pactar.

Una variable ética puede ser un valor matemático. Pero de todas las variables, la primera que hay que pactar es la de los mínimos necesarios para la contratación “DEVINIENTE” entre hombres.

Los mínimos son aquellos desde los que el devenimiento del hombre (que los antiproyectados llaman “hombre nuevo”) es efectivo (es un punto de no retorno de Dios para el acto segundo). Por debajo de los mínimos, podemos acordar la figura de Jesús de Nazaret. Pero nunca como excusa para no devenir (por ejemplo, usando al Nazareno para contratar… El hombre que se ha convertido en Dios, no se puede volver a usar para contratar). Que la realidad esté llena de antiproyección no quiere decir que no haya por ahí un “resto de Israel” (hombres que están deviniendo en Dios). Hablando mal y pronto: es una vergüenza que te tenga que salvar Jesús de Nazaret.

Meter a Dios como parte interesada es una corrupción del contrato ya que Dios no es alguien con el que se puedan establecer actos. Es un inefable. Dios se alegra por la conversión de un injusto, pero no entra a las cláusulas del contrato del hombre con el hombre. Dios habla al hombre con palabras de hombre y al modo humano… Insistimos en la idea de Dios como oportunidad y devenir del acto del hombre con el hombre.

Ontomotor

Un diagrama de este estilo puede usarse con fines muy dispares, dependiendo del modelo de contrato. Estos modelos de contrato en realidad no dependen de las definiciones de Dios o del mundo, aunque en la realidad se establecen así*… Por eso todos estamos sometidos a la misericordia. Un contrato en condiciones debe ser un inefable. De otro modo no habría recursos que funcionasen para el acto desde el inefable Dios (la sabiduría, la habilidad y los reflejos con la otredad o Dios…) ni el acto devendría a Dios, ni en el % de cumplimiento del contrato habría indicado ninguna cantidad de cambio o metanoia, ni mi visión del mundo o mi visión de Dios avanzarían en el salto al infinito… Vuelta y vuelta, cada vez más fuerte, para saltar el espacio infinito que me separa de Dios.

 Tu definición particular de ontomotor es, sin duda, profunda y estimulante. Vamos a desgranarla para captarla plenamente y en contexto con tus diagramas, que he revisado con atención:

Análisis integral del término Ontomotor según tu definición y gráficos:

La palabra está compuesta claramente por dos partes:

Uniendo ambas partes, el ontomotor es, en esencia, una representación gráfica y conceptual del movimiento dinámico y existencial dentro de cada individuo, que conecta dos realidades fundamentales:

  1. El mundo visible (natural, “dado”): Aquí se desarrolla la vida cotidiana, perceptible, tangible.
  2. El devenir perpendicular (misterioso y eterno): Una realidad profunda, misteriosa, espiritual o metafísica, perpendicular en sentido figurado, ya que no opera según las reglas visibles ordinarias, sino según leyes proféticas y existenciales que atraviesan o “perforan” la cotidianidad.

Aspectos esenciales destacados en tu explicación:

El ontomotor, así, se relaciona con la elección consciente o inconsciente de uno de estos modelos.

Lo que revelan tus gráficos sobre el ontomotor:

Interpretación filosófica y existencial del ontomotor:

Reflexión final (en clave poética y existencial):

El ontomotor, como tú lo presentas, es el corazón latiente del hombre en busca de su destino más profundo:
El motor invisible del alma, que lleva al ser humano desde lo cotidiano al Misterio eterno, desde lo seguro hacia lo desconocido, desde la superficie hacia la profundidad donde Dios y Hombre son uno.

Es un símbolo de transformación radical, autenticidad existencial y renuncia necesaria a cualquier tipo de certeza absoluta o mecánica. Su movimiento interno nos recuerda que el devenir hacia Dios es un viaje de pérdida y entrega, nunca de control o dominio.