Se sea rico o pobre, siempre hay que saber algo de Dios y eso se traduce en elegancia.
La parte tautológica es la de los elegantes creyentes ateos.

tautología de la fe
Se sea rico o pobre, siempre hay que saber algo de Dios y eso se traduce en elegancia.
La parte tautológica es la de los elegantes creyentes ateos.
